I+DEA es un centro internacional de investigación y desarrollo que nace en 2009 con la visión de crear alimentos que contribuyan al bienestar de las personas. Para ello, desarrolla conocimiento en la industria alimentaria con el objeto de generar soluciones innovadoras, junto con sus clientes, que satisfagan las necesidades de los consumidores. Un equipo multidisciplinar de más de 130 profesionales, de 13 nacionalidades, trabaja por hacer realidad una alimentación que nos cuide.

i+DEA es un centro de I+D que se sitúa como punta de lanza en la innovación alimentaria. De hecho, han sido pioneros en España en la sustitución del aceite de palma en galletas por aceite de girasol; en el empleo de grasas no hidrogenadas en bollería; en la elaboración de snacks de vegetales como alternativa a las patatas fritas; en el empleo de legumbres para la fabricación de pasta alimenticia o galletas y, más recientemente, en proyectos de aplicación de super alimentos en toda la cadena de valor.

“De igual forma, hemos contribuido en proyectos europeos para garantizar el control de acrilamida en alimentos, y también podemos destacar nuestra aportación al desarrollo de tecnologías como la fritura a vacío. Actualmente, estamos trabajando en un proyecto (en desarrollo) que pretende emplear tecnologías alternativas a combustibles fósiles en procesos de horneado y secado, para incrementar eficiencias y garantizar la protección del medio ambiente”, nos explica Juan Carlos Martínez, director de I+DEA.

Sólo en 2017, el equipo de I+DEA desarrolló y lanzó cerca de 150 nuevos productos en Europa y América. En la actualidad, trabajan en 400 proyectos de desarrollo de producto en cinco países de Europa y América.

INNOVACIÓN EN EL SECTOR ALIMENTARIO

“La propuesta de I+DEA es diferencial al resto de centros tecnológicos por nuestra elevada experiencia en el campo de la aplicación industrial”, afirma Juan Carlos. Por lo que, además de generar conceptos, prototipos y análisis de tendencias, desde I+DEA realizan el desarrollo industrial del producto, pudiendo participar en el ahorro de costes o resolución de problemas en los procesos de fabricación de sus clientes. “Diseñamos también herramientas específicas para la caracterización de los productos, que nos ayuden en el aseguramiento de dichos procesos”, añade.

Por otra parte, cuentan con un equipo de Regulatory que ayuda a sus clientes a garantizar que sus productos puedan ser vendidos en cualquier lugar del mundo, de acuerdo con la legislación vigente del país destinatario.

Además, colaboran con universidades en la formación externa de personal técnico, y validan la aceptación de los nuevos desarrollos con los consumidores finales a través de paneles de consumidores y focus groups.

I+DEA se ha convertido en un centro de excelencia en el que pueden desarrollarse expertos en distintas áreas, ofreciendo propuestas innovadoras e incluso disruptivas a las empresas y a la sociedad en su conjunto. De cara a los próximos años, continuarán en el camino de crear soluciones innovadoras que generen valor a sus clientes mediante procesos de innovación abierta, “garantizando siempre la confidencialidad del trabajo, propiedad de nuestros clientes”.

FUENTE: EL MUNDO/2018/01/29/ Suplemento Excelencia Empresarial en Tecnologia Alimentaria.